El desastre mexicano de las nuevas compras TARV: Las muertes que nos rondan

Fecha de publicación: diciembre 01, 2021

Reportaje de: Ricardo Balderas y Queletzu Aspra

Edición de: Eduard Martín-Borregón

Última actualización:

Reportaje retomado por: 

Han subido las muertes causadas por la última fase del Virus de la Inmunodeficiencia Adquirida (VIH) durante la pandemia por Covid-19 según se puede observar en los registros de los últimos 5 años de INEGI. Si el VIH está bien tratado no es una comoborbilidad de la que se pueda aprovechar la Covid-19, al conseguir un estatus de seropositividad de indetectabilidad no se transmite el virus y se tiene un estado de salud pleno. Existen múltiples limitaciones que complican la llegada o mantenimiento de dicho estatus y la gran mayoría están relacionadas con la falta de acceso al Tratamiento Antirretroviral (TARV).

Los dos municipios donde incrementaron más los fallecimiento son Boca del Río en Veracruz y Tlajomulco de Zuñiga de Jalisco, lugares en los cuales, debido a la emergencia sanitaria mundial se cerraron o movieron las clínicas especializadas de atención al VIH generando retrasos en la entrega de estudios clínicos indispensables para conocer el estado de salud de los pacientes y la respuesta de su cuerpo al tratamiento, según ha reportado PODER en una investigación que forma parte del Programa Piloto de Apoyo al Periodismo 2021 de la UNESCO*.

“Hemos reportado muertes de personas con diagnostico que se quedaron esperando su medicamento”, denuncia Victor Dante Galicia, director de CHECCOS, una asociación civil que dedica su trabajo a la atención y diagnostico oportuno del virus.

Las nuevas generaciones de medicamento TARV para la población Seropositiva han logrado superar limitaciones y daños colaterales, como la intoxicación. Con un tratamiento y seguimiento adecuado se puede mejorar su calidad de vida en cuestión de meses tal y como sucede con miles de personas en el país.

El flujo de medicamento es fundamental y los tratamientos se entregan en frascos de 30 tabletas para un abasto mensual. El problema es que si alguna pastilla se pierde, no existe ningún sistema de respaldo para que las personas que viven con VIH puedan acudir y no perder su adherencia al medicamento, lo cual es indispensable para sostener la calidad de indetectabilidad del virus.

En el interior de Jalisco, explica Dante Galicia, faltan clínicas de atención temprana por lo que los hospitales de alta especialidad son quienes dan seguimiento a los nuevos casos. Como se encuentran saturados y sin capacidad la responsabilidad del primer diagnostico y canalización recae directamente en organizaciones de la sociedad civil con pocos recursos. El proceso de canalización y recepción de TARV no es rápido, en la entidad hay más de 300 personas con diagnostico de VIH y sin medicamento.

El proceso no es fácil, incluso en Ciudad de México existen personas que dado lo complicado de los trámites de tardan de dos meses a seis meses en recibir su medicamento por lo que la carga viral aumenta en sus cuerpos y corren el riesgo de llegar a etapa de SIDA y, en algunos casos, morir a causa de enfermedades oportunistas.

Entrevista con el director general de Hospitales Civiles en Guadalajara.

Recorte del monto destinado a compra de TARV

Entre 1983 a 2021 se han detectado 322,987 personas que viven con VIH en México según el Registro Nacional de Epidemiología. 36,024 casos corresponden al periodo de 2019-20211, años en los que organizaciones de la sociedad civil denunciaron desabasto de TARV mientras el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), aseguraba lo contrario.2

Los gastos generales reportados en CompraNet no coinciden con las palabras del presidente. De 2019 a 2021 se han erogado 7,113,132,370.07 pesos en compras de medicamentos que el Cuadro Básico de Medicamentos e Insumos Médicos de México considera antirretrovirales. Los cuales 4,790,731,964.64 pesos corresponden a 2019 y 2,319,283,903.59 pesos a 2020, es decir, el gasto federal en TARV considerando todas las Unidades Compradoras del país, se redujo en casi 50% de un año a otro.

En total son 158 contratos erogados desde Birmex, Secretaría de Marina (Semar), Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias Ismael Cosio Villegas (INER), Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez (INCARD), Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Hospital Regional de Alta Especialidad de Ciudad Victoria (HRAEV), la Comisión Federal para la protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva (CNGSR), y el Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/SIDA (CENSIDA).

No es posible saber si la reducción del monto de las compras de TARV ha afectado a la cantidad de medicamento comprado o es debido a que se compra con menos sobrecosto. De 2008 hasta 2018 las compras de medicamentos se reportaban con detalle en el portal ComprasIMSS y de forma masiva en CompraNet. ComprasIMSS ha sido descontinuado por el actual gobierno, y en CompraNET para acceder al detalle se tienen que acceder a pdfs escaneados de centenares de páginas en los que se mezclan medicamentos de todo tipo.

Según la solicitud de información 331017121000021 entregada por la Unidad de transparencia de la Secretaría de Salud federal, el monto asignado para la atención del VIH durante el periodo 2020-2012 asciende a los 5,165,552,894.77 pesos. Es decir, unos 2 mil millones por año. Esta cifra coincide parcialmente con lo reportado en el Portal de Obligaciones de Transparencia de Secretaría de Hacienda, sin embargo, dadas las deficiencias de los reportes federales, reflejados en las facturas, es imposible calcular el gasto especifico en TARV debido a que, aunque las cifras coinciden, los contratos reportados no son exclusivos de este tipo de medicamento.

PODER solicitó vía dirección de Comunicación Social una entrevista para que las autoridades pudieran explicar la razón del desabasto, sin embargo, luego de más de cuatro meses simplemente dejaron de responder los teléfonos.

Entrevista con José Antonio Matus de AHF.

Demasiadas instituciones involucradas

“En realidad, en México tenemos un sistema de salud fragmentado. El fragmento más grande lo tiene el INSABI, después el IMSS y finalmente el ISSSTE, después Pemex y así sucesivamente hasta llegar a todos los subsistemas estatales. Uno de los mayores problemas es este. Posteriormente a esto tenemos el problema de que no existen protocolos de atención sino procesos burocráticos distintos y el mejor sistema que nosotros hemos visto es el INSABI que por medio de CENSIDA es el único que tiene un sistema actualizado día a día de los usuarios que tiene, el mejor registro de carga viral y las compras” explica Alaín Pinzón, activista por los derechos de la población que vive con VIH radicado en Ciudad de México.

“Sin embargo, a pesar de que el INSABI es de nueva creación, también tras la llegada de la nueva administración se ha recrudecido el desabasto, la atención médica, la sensibilidad del sector médico la disponibilidad de laboratorios de carga viral. Esto nos hace reflexionar en que las autoridades en este país no han estado haciendo el esfuerzo para que las personas que vivimos con VIH estemos tranquilas”, agrega.

El origen de la problemática, para el activista y director de la organización VIHive Libre, son dos problemas: la ineficiencia en las compras y distribución del estado y el tráfico de medicamento para lucro privado.

Desde su organización impulsan a la población a organizarse para construir redes de apoyo que permitan a las personas que viven con el virus sostener su adherencia al medicamento. Para incoporarse a la red se debe presentar una carta de exposición de motivos junto a la receta del medicamento y las personas se coordinan para solventar la deficiencia de medicamento.

Variacioens en el costo unitario

CENSIDA es la única entidad en el país que tras la llegada de AMLO a la presidencia que sigue con el propósito de registrar todas sus compras, segmentando los costos unitarios de cada medicamento y reportando cantidad de suministro aunque también les falta información.

Para el periodo que comprende 2019-2020, CENSIDA erogó 4,571,188,333.21 pesos, esto significa que los fondos para adquirir medicamento TARV en el país se concentran casi en su totalidad para atender las clínicas ambulatorias denominadas Centro Ambulatorio para la Prevención y Atención en SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual (CAPASITS).

Los montos registrados por adquisición de medicamentos en CENSIDA varían muy poco, por ejemplo, el Abacabir de 100 miligramos varía 1.8 pesos en su precio de compra dependiendo si la adjudicación es la farmaceútica Glaxosmithkline o Maypo, siendo la segunda quien ofrece más costoso el medicamento.

Por el contrario la combinación Abacavir/Lamiduvina de 300 miligramos puede variar de los 282 pesos por unidad a los 990 dependiendo también el proveedor. Es decir, un monto superior al 40% de su precio regular. Los dos proveedores principales de este medicamento son Laboratorios de reactivos y biológicos de México S.A. de C.V., siendo el vendedor más costoso y Ultra laboratorios S.A. de C.V. quien ofrece el costo regular.

Según los tabuladores internacionales, México es el país que más caro compra en la región. Por lo que aunque CENSIDA efectivamente reporta debidamente las compras de TARV en su portal oficial, esto no le exenta de los posibles malos acuerdos de compras orquestados desde Gobierno de la República.

[Lee: Vivir con VIH]

SEDENA y SEMAR el mandato de la opacidad

La Secretaría de Marina (SEMAR) y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) tienen calidad jurídica para adquirir TARV pero no tienen un portal de datos abiertos ni publican los contratos por antirretrovirales por lo que PODER les a través de una petición de transparencia sobre los efectivos que viven con un diagnóstico positivo al VIH, el tipo de tratamiento, grado militar que ostentan y el tratamiento correspondiente.

La SEMAR respondió que hasta el conteo más reciente, los marinos tienen una población de 151 elementos con diagnostico de VIH, siendo Veracruz y la Ciudad de México las entidades con más casos en el país con 21 y 43 diagnósticos respectivamente. Asimismo explican en la solicitud de acceso a la información que 121 son clase y marinería, 28 oficiales y 2 capitanes. Sobre el tipo de tratamiento respondieron que su dependencia ofrece a sus elementos: Lamiduvina, Abacavir, Zidovudina, Darunavir, Ritonavir, Emtricitabina, Lopinavir, Dolutegravir, Raltegravir y Efavirenz. Los montos y cantidades sólo aparecen en los reportes a CompraNet sin costo Unitario.

La SEDENA, en respuesta al oficio número 0000700204120, alegó que ellos no están obligados a generar formatos específicos para responder a la petición de este medio de comunicación. Dado que la la solicitud era exactamente la misma que se realizó a SEMAR es sorprendente SEDENA niegue tener ninguna información al respecto cuando efectivamente está tratando a sus empleados.

Cunas del desabasto coinciden con muertes

Coahuila, Nuevo León y Jalisco son los polos de desabasto de TARV reportado por la organización Nosotrxs en su proyecto Cero Desabasto y coinciden con los estados que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reporta como focos de concentración por muertes a casa del VIH/SIDA.3

“Es importante destacar de estas dos zonas que los análisis de mortandad que hicimos son a nivel localidad por lo que se está mostrando son las localidades con mucha mayor concentración en el Estado de Veracruz y el Estado de Jalisco. Estos datos muestran por ejemplo que el municipio de Tlajomulco de Zuñiga tiene una mortalidad diez veces por encima de la media nacional y Boca del Río con una mortandad de casi 40% por encima de la media” explica Samuel Rosado-Zaidi, maestro en Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Según los datos analizado por el especialista, y consultados por PODER, las muertes registradas en estos municipios corresponden a 1073 en Tlajomulco y 1887 en Boca del río. Una de las rutas por analizar del investigador apuntan a posibles casos de trata de personas.

Los clúster de mortandad en el país, coinciden con la construcción de carreteras en el país, “estos corredores coinciden con las rutas de trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual”. Principalmente en Veracruz, el patrón es muy claro para el académico, la asociación de estos dos factores al mismo tiempo coincide con declaraciones ya públicas de rutas utilizadas por grupos de la delincuencia organizada con fines de trata de personas.

Aquí aparece un último impedimento para generar análisis que asocien los indicadores de mortandad por enfermedades de transmisión sexual, con indicadores de violencia. Los datos, otra vez, simplemente no existen: “Creo es muy difícil que estos datos aparezcan y se entrelacen. Pero existen testimonios suficientes como para que sea evidencia que sirva para la actuación política. De los datos de los ministerios públicos, por decirles de algún modo eufemístico, son simplemente catastróficos y no están disponibles”.

Los datos presentados por las autoridades ministeriales, para el investigador, tienen errores que los vuelven obsoletos por lo que la única evidencia útil para ligar los índices de mortandad con la violencia, son los testimonios de quienes habitan las cercanías del huachicoleo, el narcotráfico y las desapariciones.


Nota: “La propuesta de este reportaje fue seleccionado en la Convocatoria 2021 del Programa de Apoyo al Periodismo en México de la UNESCO en México. Su contenido es responsabilidad de sus autores, quienes son dueños de los derechos de autor correspondientes,  con absoluta independencia de la UNESCO. La UNESCO no tiene coautoría o participación institucional alguna en la realización del contenido de este reportaje. “

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